Tras estudiar Comunicación Audiovisual y trabajar durante 5 años en el sector, decidí que era el momento de saldar una cuenta pendiente con mi verdadera vocación: el diseño gráfico. Aunque mi trayectoria audiovisual me dio herramientas valiosas en composición y narrativa, sentía que me faltaba la base estratégica para que mis diseños no solo fueran ‘bonitos’, sino que tuvieran intención y dirección.
Lo que más destaco de mi paso por LABASAD es la visión integral que ofrece sobre muchos ámbitos del diseño, permitiéndome profundizar en diversas áreas. Es un proceso que requiere mucha dedicación y constancia por su intensidad, pero merece totalmente la pena; el aprendizaje es profundamente dinámico y realizamos multitud de trabajos prácticos por cada concepto teórico. Esto me ha ayudado a asentar los conocimientos de forma real y a ganar la confianza necesaria para transformar mi pasión en mi profesión a tiempo completo.